7.¡Aplicando la nueva receta!

¡Hola!

Ya de regreso en Lima me reuní con el Dr. Samanez, mi oncólogo clínico, le comenté todo lo recabado durante mi visita al MD Anderson y comenzamos el tratamiento recomendado que les comenté en el último post.

Fueron meses con mucha expectativa, tensos, pues había viajado a Houston buscando la última alternativa a controlar el desbocado cáncer, ahora tocaba aplicar la receta y ver si era o no efectiva.

18 semanas desde la primera aplicación hasta el día de ver los resultados de la misma, 6 sesiones cada 3 semanas, 4 meses y medio; el procedimiento era el usual, simple y rápido, antes de cada aplicación me toman un examen de sangre, el Dr. Samanez evalúa los resultados y mi estado clínico general, y procedía a programar la sesión de quimioterapia.

Las sesiones aún se realizaban en ese momento en la sala de quimioterapia de el local antiguo de Oncosalud en la Av. Guardia Civil 571, tenia dos salas, una por piso, en donde los sillones de los pacientes estaban uno junto al otro; no había ido a esas salas desde que terminé mi tratamiento en el año 2011, las quimioterapias de inicios del 2013 las había recibido en la clínica San Pablo pues demandaban mas de 4-5 horas por tres días consecutivos. El ambiente en las salas de Oncosalud era bastante bullicioso, en general siempre había muchas mujeres y pocos hombres, todos bastante mayores que yo, y en algunas sesiones sobre todo las señoras conversaban de todo lo que vivían, intercambiaban recetas, tratamientos alternativos, historias de sus tratamientos, muy pocas veces les presté atención salvo cuando me hacían preguntas o comentarios directos (ahora pienso que debería haber interactuado más con quienes estaban dispuestos a conversar). Yo llegaba con mis audífonos, mis libros, y me dedicaba a leer, escuchar música y/o dormir; los tratamientos duraban aproximadamente 2-3 horas por vez, bastante rápidos.

Como les comentaba, fueron meses tensos, no sabía si el tratamiento iba a funcionar o no; había retomado mi ritmo de vida trabajando, yendo al gimnasio, compartiendo tiempo con mi familia y amigos, y siguiendo el tratamiento; también había buscado en Lima a un experto en Yoga de la Risa, certificado según la web, pero la propuesta que recibí para tener sesiones en mi casa con mi familia era exorbitante por lo que no la tomé.

En esta etapa, con lo que había aprendido en el MD Anderson pude mejorar mi calidad de vida, básicamente para evitar el estreñimiento post-quimio mi dieta era rica en frutas y verduras, con nada de carbohidratos, y la proteína necesaria para recuperar mi energía; es vital comer proteína de origen animal pues las necesidades energéticas del cuerpo como consecuencia de la quimioterapia son muy altas, más aún si estaba haciendo trabajo intelectual al trabajar, recordemos que el cerebro consume entre 60%-70% de la energía del cuerpo.

Aún vivía con algunos efectos colaterales, como el cansancio extremo, el malestar general, y poco a poco aprendí a dominar el efecto de los corticoides, al principio busqué información de como contrarrestar sus efectos más no encontré nada al respecto, incorporé a mi rutina el realizar ejercicio cardiovascular intenso después de las quimioterapias, spinning y/o correr, pues recordemos que uno de los efectos inmediatos de los corticoides es la retención de líquido en partes no convencionales del cuerpo y siendo el cuerpo inteligente el realizar ejercicio cardiovascular intenso demanda agua que empieza a consumir en parte de lo que bebemos y en parte de lo que tiene acumulado el cuerpo..

Aproximadamente a mitad de tratamiento, mes de Agosto de 2013, estaba un día en el gimnasio, como era usual temprano antes de ir a trabajar, y reposando entre ejercicios de repente comencé a ver borroso con un ojo, no sentí ningún dolor sino solo veía borroso con el ojo derecho. Llamé de inmediato a una excelente amiga, la Dra. Angie Zegarra, quien me recogió y me llevó a su consultorio en Essalud para realizarme unos exámenes preliminares, todo eso antes de las 9 am; concluyó que la córnea se me había roto y me había generado una mácula (ampolla), aún no sabíamos porque, por lo que fuimos a ver a mi oftalmólogo el Dr. Roca en la clínica Ricardo Palma; conversando durante la evaluación con el Dr. Roca, me comentó que la causa de la rotura podría ser Toxoplasmosis que es la inflamación de la córnea pero que sólo lo había visto en pacientes con el sistema inmunológico debilitado, me explicó que todos captamos el Toxoplasma al jugar en parque cuando somos niños y que el Toxoplasma viene de los gatos; cuando le comenté de mi cáncer concluimos que el sistema inmunológico debilitado era la causa por lo que para estar seguros me pidió unos cultivos que tomaban 5 días en entregar el resultado; a la vez necesitábamos descartar cáncer por lo que me sometió a una tomografía ocular cuyo resultado iba a tomar unos días también; mientras me sometió a una operación con láser para cauterizar la rotura de la cornea; en el lapso de la semana que siguió la córnea se me rompió dos veces más, con lo que tuve que pasar por otras dos operaciones con láser, estas operaciones son ambulatorias sin embargo no dolorosas.

Esos días fueron muy duros, para colmo de males la mácula estaba en el ojo derecho que era el ojo bueno pues el izquierdo había desarrollado una Ectacea (deformación de la córnea que hace se vean dos imágenes ligeramente desplazadas una de la otra que finalmente hace ver la imagen borrosa), visión que compensaba con el ojo derecho; entre la Ectacea del ojo izquierdo, y la mácula del ojo derecho estaba literalmente entre sombras, veía pero muy borroso, no podía leer pues no distinguía detalles; tuve que cancelar unas vacaciones programadas a Miami pues no podía leer ninguna instrucción ni escribir, y esa semana en cama fue literalmente la más sombría de mi vida, con riesgo de tener cáncer al ojo, viendo todo borroso, imagínense ver a través de gafas muy sucias, bueno así veía

Intenté aprender a meditar durante esa semana pero no conocía la técnica, traté de seguir una guía para meditar por internet pero no lograba concentrarme por lo que decidí dejarlo de lado en ese momento.

Cuando una semana después recibí tanto la confirmación que si era Toxoplasmosis y que NO había cáncer el alma me volvió al cuerpo; aún la mácula estaba presente, desinflamó muy lentamente a lo largo de los dias, estuve una semana más en casa sin hacer nada más que descansar para recuperarme, hasta que finalmente a las dos semanas de haber tenido el primer síntoma pude retomar mis actividades regulares, sin embargo tuve que seguir el tratamiento contra la toxoplasmosis por un año que es lo recomendado para personas con el sistema inmunológico debilitado.

Entre el cáncer, la quimioterapia y el estrés generado por la incertidumbre de si ésta última funcionaría o no habían debilitado mi sistema inmunológico a tal nivel que habían permitido la Toxoplasmosis, de todas ellas la más nociva es el estrés.

Continué con los tratamientos y cuando estos terminaron, faltaba la prueba de fuego, la tomografía para ver si había funcionado o no; jamás olvidaré el día de la consulta con el Dr. Samanez para revisar los resultados de la tomografía, nuevamente mis mejores amigos se juntaron, esta vez en Lima, vino Robert desde Singapur, Pablo desde Chile, Eduardo y Rafo no pudieron viajar pero estuvieron todo el tiempo en comunicación y pendientes; se nos unió Sandra, una de mis mejores amigas también. Fuimos todos juntos a Oncosalud, a la cita con el Dr. Samanez, a escuchar los resultados de la bendita tomografía, era cero o uno, o había funcionado o no…. ¡¡¡FUNCIONÓ!!! El doctor me dio la excelente buena nueva, planificamos el inicio de las sesiones de mantenimiento, y saliendo de la consulta nos fuimos los cuatro a celebrar, pasamos una tarde inolvidable, fuimos a almorzar a La Mar, estuvimos allí hasta que cerraron el local al final del día, disfrutando sólo del momento, la compañía, fue uno de los mejores días de mi vida, dejando salir por fin todo el estrés, sin nada de que preocuparme, disfrutando la compañía, disfrutando cada segundo, una experiencia totalmente “mindfulness”; aun no había internalizado este concepto, sin embargo ahora a la distancia que ya lo conozco y lo practico sé que es la mejor forma de vivir.

Aquí les dejo una foto con Pablo y Robert en Mistura 2013

Pablo y Robert.jpg

Así terminó una etapa complicada, de mucha expectativa, tensión, con un efecto colateral que no tenía mapeado, pero terminó todo bien y pude iniciar la etapa de mantenimiento…pero esa es otra historia :)

¡Gracias por leerme, seguimos en contacto!

¡Un abrazo!

 
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